3 retos y 3 aciertos del sistema educativo en línea en tiempos de Covid-19

Por: Daniel Alvarez

La reconversión del sistema educativo a partir de la contingencia sanitaria provocada por la pandemia del Covid-19 significó un reto para los alumnos, pero también para los maestros, quienes continuaron desempeñando su labor a distancia.

Ante esto, un experto en educación y una profesora de educación primaria contaron a EstaciónPacífico.com los aciertos que consideran que las autoridades educativas en el país, y particularmente en el estado de Colima, tuvieron al migrar a las clases en línea y los retos que se deben afrontar tan pronto como sea posible para mejorar la educación a distancia en el ciclo escolar que se avecina.

 Los retos 

 La desigualdad social 

Los dos expertos consultados por EstaciónPacífico.com aseguraron que uno de los principales retos que las autoridades deben encarar es la desigualdad —tanto social como de aprendizaje— que enfrentan los alumnos en Colima y el país en general.

Marissa Gutiérrez, profesora colimense de primero y quinto de primaria, explicó que la recomendación que recibió de la Secretaría de Educación estatal fue la de utilizar la plataforma Google Classroom para trabajar con los alumnos, la cual permite acceder a los materiales de los maestros y ahí mismo entregar sus tareas.

Sin embargo, en su caso particular lo consideró inviable y hasta discriminatorio al momento de poner en perspectiva que algunas familias podrían no tener los recursos económicos o tecnológicos para acceder a la plataforma tan fácilmente, por lo que recurrió a Whatsapp para enviar actividades y recibir los trabajos de los alumnos con el apoyo de sus familiares.

“Esta estrategia dejó ver las diferencias sociales, económicas, culturales y de aprendizaje (…) Nos dieron lo que fue la estrategia de Google Classroom, que en lo personal no la utilicé, aunque la verdad es una estrategia muy buena, muy atractiva, pero muy discriminatoria”, dijo la docente en entrevista telefónica con EstaciónPacífico.com.

“Lo que cambiaría es que las autoridades educativas tienen que dejar de pensar que le podemos dar lo mismo a todos, tienen que tener en cuenta la diferencia de contextos”, comentó.

Otro punto que destacó la profesora fue que los alumnos con dificultades de aprendizaje se quedaron sin las estrategia y apoyo de los maestros de las Unidades de Servicio y Apoyo a la Educación Regular (USAER).

Por su parte, Juan Carlos Yáñez, docente de la Facultad de Pedagogía de la Universidad de Colima y experto en temas educativos, indicó que se deben enfocar esfuerzos para aminorar estas desigualdades, pues hay familias que aunque quieran apoyar los estudios de sus hijos, quedan imposibilitadas por la falta de recursos, y esto podría limitar la posibilidad de una cohesión social al potenciar una sociedad inequitativa.

“La pandemia reconfirmó, hizo más que evidente, las enormes desigualdades de un país que sabemos no solo que es desigual, sino que es inequitativo, no solo por el acceso en términos de equipamiento tecnológico (…) Tiene que encararse de otra forma, porque si no esta pandemia solo va a romper de manera brutal la posibilidad de la cohesión social”, afirmó.

 Hacer contenidos para trabajar a distancia 

Otro punto a mejorar es la creación de contenidos educativos que no requieran la tutela de un profesor frente al grupo, situación que impera en los actuales libros de texto.

Según Yáñez, se pensó en utilizar la tecnología para resolver el problema pedagógico, pero el problema era de fondo por tener que atender primero un cambio en el modelo educativo, que no plantea una manera de trabajar a distancia o sin el profesor.

“Ahí es donde cobran relevancia los libros de texto, libros hechos para estudiar en casa y no para estudiar en la escuela, libros donde el alumno pueda estudiar solo. Los libros en México no están hechos para eso, están hechos para trabajar con un maestro, todo el sistema está hecho para trabajar con maestro”, mencionó.

Además, dijo que algunos profesores se enfocaron en dejar muchas actividades, pero entre ellas algunas que consideró irrelevantes, en las que se pidió a los estudiantes su opinión respecto a algún video o presentaciones con información.

Para Gutiérrez, el problema radicó en que muchos contenidos estaban pensados para realizarlos en equipo o con la guía del maestro, lo cual fue imposible con la cuarentena.

“Lo que se trató es de abarcar esos contenidos, irnos a los aprendizajes esperados, pero quieras o no, esa interacción de los niños es fundamental, tal vez sí faltó que esos niños pudieran convivir, intercambiar ideas, argumentar entre ellos”, expuso.

 El control burocrático 

Yáñez identificó un problema en el ámbito burocrático, en el que las autoridades estuvieron exigiendo a los maestros evidencias de su trabajo, que más que apoyar, visualiza como una carga extra en la labor docente.

“Un negativo tremendo fue la tentación del control burocrático. Los maestros tenían no solo que preparar clases, preparar materiales, no solo que atender a los niños o a los jóvenes; además, tenían que enviar reportes y evidencia, fotografías. Tuviste una clase, entonces mándame una fotografía, una captura de pantalla para comprobar que es cierto”, apuntó.

“Aquí lo que parece es que lo importante es el control y no lo que sucedía, no el aprendizaje. O crear grupos de Whatsapp nomás porque sí, para decir ‘presente’”, comentó el especialista.

Desde su punto de vista, la autoridad educativa debe confiar más en los profesores y dar un acompañamiento diferente para ellos, y con ello evitar tener un control o estar vigilando si realiza o no su trabajo.

 Los aciertos 

 La participación de los padres de familia 

Para los expertos consultados, los padres de familia cumplieron un rol fundamental durante la cuarentena al ser quienes colaboraron con los maestros para, en muchos casos, hacer llegar los contenidos a sus hijos, sobre todo a los alumnos más pequeños o en los hogares con acceso limitado a la tecnología.

Gutiérrez detalló que la relación con los padres de familia fue lo que le permitió acercar los conocimientos a sus pupilos, a pesar de las dificultades con las que se topó, como la falta de internet o de un dispositivo electrónico en algún hogar.

“A todos los padres de familia les reconocí y les agradecí la disposición que tuvieron ante el trabajo, porque al final de cuenta fueron los que sacaron adelante esto. Ellos fueron el enlace con los alumnos, pero fueron al final de cuentas los que tuvieron que sentarse con los alumnos a decirles qué tenían que hacer. Les reconozco su disposición al trabajo durante la cuarentena, porque sin ellos creo que esto no habría sido posible”, destacó en entrevista.

Yáñez opinó que algunos padres y madres de familia asumieron el papel de maestro, y esto hizo que se revalorara su importancia en el sistema educativo que, según su punto de vista, los tiene apartados.

“También valoro mucho la participación de las familias, en especial de las madres que en muchos casos asumieron muchos roles. Esta lección para mí es una de las lecciones más esperanzadoras porque, históricamente en México, la escuela ha desdeñado el valor pedagógico de la familia, y la familia puede tener un papel protagónico en potenciar lo que hacen los maestros”, explicó.

 La disposición de los maestros 

Para Yáñez, al igual que la participación de los padres de familia, la disposición de los maestros es igual de valiosa, porque algunos afrontaron condiciones adversas para dar clases, como la falta de materiales, de planeación e incluso incluso de recursos para la educación en línea.

“Hubo maestros que se sintieron desafiados, a pesar de la ignorancia en materia tecnológica, a pesar de la carencia de ellos y de los alumnos, entraron a la tarea con mucha determinación (…) A pesar de eso se logró trabajar. Eso es una cosa que no se puede negar”, mencionó el experto.

Gutiérrez dijo que ante el repentino cambio en el sistema educativo, los docentes tuvieron que afrontar el reto de dar clases, tanto por las habilidades tecnológicas de cada uno y la posibilidad de transmitir los conocimientos con sus recursos.

“Para los maestros fue una sorpresa porque de un día para otro nos dijeron que nos regresaríamos a las aulas. Los maestros dejamos nuestros materiales en los salones, todo lo que teníamos de libros, de material, etc, y ante la noticia lo primero que nos causó fue temor a lo desconocido, cómo íbamos a trabajar, cómo íbamos a contactar a nuestros alumnos”, señaló.

 La revaloración de la educación 

Según el docente de la Universidad de Colima, el sistema educativo se revalorizó durante la pandemia y se resaltó la importancia de la escuela para estructurar la vida social del país.

“Rescato el valor que cobró la educación. En el caso de México quedó claro que las escuelas no solo son importantes para el sistema educativo, las escuelas estructuran en buena medida vida social”, explicó Yáñez.

Esto, dijo, será un punto central en el proyecto educativo que desde el gobierno federal plantea para el desarrollo de la denominada “nueva escuela mexicana”.

“Estamos en esa coyuntura, de darle contenido a la nueva escuela mexicana. Lo que creo que es imperativo es que la nueva escuela mexicana no deje de escuchar a los maestros y ahora con lo que pasó a las familias y a los niños”, planteó el especialista.

 

Fuente:

http://www.estacionpacifico.com/2020/07/15/3-retos-y-3-aciertos-del-sistema-educativo-en-linea-en-tiempos-de-covid-19/

 

 

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