Lo que se viene en la educación post Covid-19: ¿Paraguay está preparado para el cambio?

Por Brian Vicésar

Expertos en materia educativa hacen una lectura sobre la educación actual en medio de la pandemia del coronavirus y vaticinan hacia dónde se dirige la misma en el escenario post Covid-19. Coinciden que un componente principal será el uso de la tecnología y exponen además cuáles serán los ajustes que deberán hacerse.

La doctora Sofía Scheid, experta en educación digital, menciona a Hoy Digital que las clases virtuales implementadas en la pandemia cambiaron el hábito de aprendizaje y dejaron en evidencia la importancia de la tecnología en la educación. Reconoce que, como la academia educativa sigue siendo muy conservadora, esta irrupción tomó a todos por desprevenidos y ahora obliga a preguntarnos cómo reinventamos la educación.

“Estamos en un punto de inflexión que mucha gente no acepta, todas las cosas van cambiando, pero es evolutivo. Hoy hay una disrupción y estamos peleados, porque lo de antes ya no funciona. Es un momento de mantenernos enteros técnicamente y reconocer que 200 años de un modelo cognitivo cayó, es muy insólito lo que pasa”, sostiene.

No obstante, Scheid aclara que todo lo anterior sirve de experiencia y que tampoco existe controversia en la disciplina propiamente, sino que en la forma en que se imparte. Sostiene así que la nueva educación va a estar estructurada de aprendizaje y tendrá vital importancia en ella la tecnología, la cual invade cada segundo de nuestras vidas con una acelerada evolución.

Mientras esta tecnología permeó cada vez más la rutina diaria, la escuela siguió con un formato convencional, de acuerdo con la entrevistada. Cuando el alumno salía de esa forma estructurada, era bombardeado con imágenes, sonidos y videos que lo atraían. “El alumno hoy escoge ver un video. La educación en otros países antes de la pandemia ya estaba inverso en los procesos de las aulas, con búsquedas previas en Internet de las clases que iban a desarrollarse”, dice.

CLASES A LA INVERSA

En Paraguay, con el método empleado para las clases virtuales por la pandemia, el mecanismo es a la inversa: el maestro envía un documento PDF para que los alumnos hagan solos sus ejercicios. Es por ello que la doctora en educación recomienda que se envíe antes esa información, para que los alumnos ya vayan investigando por su cuenta y luego hagan la tarea al tener el contacto con el docente durante la clase.

Esto es el Flipped Classroom (FC) o clases al revés. Se trata de un modelo pedagógico que transfiere el trabajo de determinados procesos de aprendizaje fuera del aula y utiliza el tiempo de clase, junto con la experiencia del docente, para facilitar y potenciar otros procesos de adquisición y práctica de conocimientos dentro del aula. Esto es utilizado ya en varios países. Según Scheid, mediante este proceso se da un aprendizaje colaborativo, porque cada alumno va explicando y ya no consiste en únicamente memorizar todo lo que está en el programa.

En un país donde la brecha digital es muy amplia, Sofía Scheid remarca que es hora de tomar decisiones que puedan incorporar a la tecnología como medio del aprendizaje. Dice que no es algo imposible, solo se requiere de voluntad política y saber implementar decisiones estratégicas. “Lo que tenemos que hacer es invertir en tecnología de punta. Incluso es más barata la educación virtual que la presencial”.

¿QUÉ MÁS FALTA POR INCORPORAR?

Otro inconveniente es la falta de una plataforma de aprendizaje, ya que -al parecer de la entrevistada- actualmente solo se utilizan las aplicaciones como Google Classroom, Zoom, Microsoft Teams para enviar los PDFs a los estudiantes, sin embargo, de vuelta se cae en el error de ubicar al docente como el poseedor del conocimiento. “Son buenas herramientas para construir una clase, pero de esta manera enseño al alumno qué pensar y no precisamente a pensar. La enseñanza no pasa por recibir la tarea por WhatsApp”.

Para avanzar al siguiente nivel y estar en sintonía con lo que ya ocurre en el mundo, se requiere de un sistema operativo de gestión de aprendizaje, que permita un algoritmo de interpretación del resultado de la enseñanza impartida, y mejorar el contenido artesanal que actualmente se obtiene desde el Ministerio de Educación. “Ahora el texto-libro no está digitalizado y en muchos casos es un PDF muy pesado y ni los celulares soportan el archivo que se baja”, comenta Sheid.

De allí la importancia de la creación del contenido educativo para la Nueva Educación del post Covid. Para ello es necesario un protocolo estratégico de contenidos académicos y también se requieren los digitalizadores. “No tenemos nada, eso salió a relucir con la pandemia”, cuestiona la experta.

ACORTAR LA MALLA CURRICULAR

Otro punto a tener en cuenta es que el currículum necesariamente debe acortarse, tomando como prioridad las áreas de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (conocidas colectivamente como STEM por sus siglas en inglés), las cuales desempeñarán un papel clave. “No más 14 materias por Zoom. Ese no es el camino”.

“La tecnología es importante para seguir con el sistema educativo, no podemos perder tiempo en analizar si colocamos o no tecnología, sino debatir en qué disciplina vamos a incluir. Entre las habilidades para el siglo 21, aparece la multiculturalidad, que es conocer los idiomas y saber cómo piensan, no solo conocer la lengua. Además figura la flexibilidad cognitiva, para adaptar nuestra conducta y pensamiento a las situaciones novedosas. Ahora trabajamos para aprender, antes era lo contrario. Será la capacidad de que yo pueda desaprender como aprendía para aprender de otro formato”, argumenta.

Puntualiza por último que la pandemia es una magnífica oportunidad para dar ese giro necesario y celebra que con el Covid-19, los maestros se pusieron a prueba y demostraron tener las capacidades necesarias sin siquiera recibir las líneas estratégicas desde el órgano superior. “Los docentes no se van a olvidar de lo que aprendieron con esto. La tecnología será y ya es un instrumento pedagógico”, remarca.

15 AÑOS SIN LIBROS

Por su parte, el psicólogo y orientador educacional, Luis Ramírez, quien es director del colegio privado Centro para el Desarrollo de la Inteligencia (CDI), indica que la tendencia que dominará en el mundo es algo que ya estaba previsto, se venía haciendo en algunos países pero que acá fue retrasándose: la enseñanza virtual. La digitalidad introduce así un cambio paradigmático, al ser un elemento facilitador, promotor y un puente entre el aprendizaje y el aprendiz. “Vamos a tener tempestades porque no estamos preparados para la digitalización al 100%”, resalta.

“Ya cambió lo que se espera del docente. Ya no es el ‘voy a dar clases”, porque ya no lo hará, sino más bien facilitará los medios para que el alumno aprenda”, dice.

Paraguay aún está lejos de esa enseñanza. Con las clases virtuales por la pandemia, son las madres y los padres quienes realmente hacen las tareas de sus hijos. “No estamos preparados para el gran salto, estamos muy lejos para implementar esa autonomía de gestión de pensamiento, para que puedan resolver de por sí solos. El modelo de aprendizaje no se centra con el niño como protagonista, ya que hoy lo es el maestro, quien califica de acuerdo a lo que él cree o sabe. Todo el diseño tradicional de la escuela está pensada en el docente, por lo que el gran cambio paradigmático es una oportunidad extraordinaria para llegar a todos, al romper las grandes estructuras”, señala.

De acuerdo con el experto, es momento de repensar la sociedad y en lo que se hará con la legión actual de maestros que poseen aún el chip de la vieja escuela. También se necesitan asegurar las rutas tecnológicas para tener las plataformas y el acceso a Internet, el cual pasará a ser un derecho.

“Paraguay no está haciendo cambios. Pensamos en mantener lo que hay, haciendo un híbrido de lo analógico en lo digital. Los años que vienen serán penosos, porque el alumno no recibirá la educación que necesita. No hay ruta tecnológica, planificación de manera regionalizada, capacitación docente o esfuerzo por lograr materiales digitalizados. Existe un gran desafío pero no hay liderazgo”.

A su parecer no se podrán lograr cambios rápidos. Sin embargo, no todo es pesimismo, ya que sí son posibles líneas de acciones que orienten el cambio. En ese sentido Luis Ramírez resalta que hace 15 años sus estudiantes ya no usan cuaderno y hace unos años comenzaron a implementar la educación a distancia con ciertas materias en su institución. “Siempre hicimos educación con componente digital”, dice al momento de indicar que sí es posible.

DE 38 ASIGNATURAS, A 7 U 8 MATERIAS

Por otra parte, coincidiendo con Scheid, también considera que la malla curricular deberá sufrir cambios. “Ya no puedo tener 38 asignaturas para intentar abarcar todas las disciplinas, serán siete u ocho fundamentales y el resto según la necesidad de cada estudiante”, resalta. El formato digital permite abordar mayores conceptos y abarcar más el conocimiento, por lo que la nueva educación propone orientar al estudiante a la búsqueda de la información que se va actualizando cada dos días, y no más como antes (por ejemplo el almanaque mundial que tenía guardado el conocimiento y se actualizaba cada dos años).

La educación se sostiene en tres puntos, según cita Ramírez: programa-estudio, evaluación y docente. Los tres van a estar en crisis y se van a deshacer tarde o temprano, porque “el Covid vino a remover el avispero”. La lucha tendrá además un fuerte contrincante, según el docente, y será el sector que nuclea a las industrias educativas, las cuales se resisten a desaparecer y buscan mantener a todas costas el status quo. Estas grandes multinacionales se encargan de los cuadernos, lápices y otros kits escolares.

VISIÓN DEL MEC

Ya con la mirada a lo que vendrá, desde el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) impulsan el Plan Nacional de Transformación Educativa 2030 y la Hoja de Ruta 2020-2030, para los cuales comenzaron a impulsar el proceso de diálogo con distintos sectores.

“El PNTE 2030 es un documento marco de la política educativa paraguaya, con una visión sistémica para los próximos 10 años, construido a través de un espacio participativo de diálogo social. La Hoja de Ruta 2020 – 2030 delineará prioridades, acciones y tiempos, será el documento base para la implementación de las políticas educativas de los próximos años, con miras a mejorar la calidad de la educación pública del país”, según propone el MEC.

De acuerdo al programa establecido, se prevén cinco pasos: 1- Etapa Preparatoria. 2- Mesas temáticas y Consultas Digitales, 3- Primer Acuerdo, 4- Foros Departamentales y Congresos, y 5- PNTE 2030 y Hoja de Ruta 2020-2030.

En el primero se preparará el terreno para diagnosticar la situación actual del sistema educativo paraguayo.

En el segundo se harán mesas temáticas especializadas para debatir sobre ejes temáticos.

En el tercero se plasmará el primer acuerdo, con los delineamientos generales de los ejes temáticos, las opciones de políticas públicas acordadas, los plazos consensuados y las primeras metas.

En el cuarto se hará el Primer Congreso Nacional para socializar el documento y luego se efectuarán los 17 Foros Departamentales previstos, para después efectuarse el Congreso Nacional de Cierre, donde se presentará el PNTE 2030 y la Hoja de Ruta 2020-2030, así como la Firma del Pacto por la Educación.

En la última etapa se prevé elaborar el PNTE 2030 y la Hoja de Ruta 2020-2030 como resultado del diálogo en torno a los ejes temáticos teniendo como antecedentes el diagnóstico y las experiencias a nivel internacional y regional.

Fuente:

https://www.hoy.com.py/nacionales/lo-que-se-viene-en-la-educacion-post-covid-19-paraguay-esta-preparado-para-el-cambio

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