Liderazgo pedagógico II

Por Félix Jara Retamal

«Un buen líder no se queda atascado detrás de su escritorio».

Richard Branson

El liderazgo pedagógico requiere dos condiciones necesarias, ambas basadas en el concepto de autoridad. Por eso, antes de desarrollarlas, es conveniente comprender que el concepto de autoridad, etimológicamente, es hacer progresar, hacer crecer. El que tiene autoridad, ayuda a crecer.

La autoridad hace a un profesor de verdad y se basa en asumir su responsabilidad con respecto al mundo. El poder es algo que uno tiene, pero la autoridad es otorgada por los otros.

Ahora bien, las dos condiciones que permiten o favorecen el ejercicio de este tipo de liderazgo son la autoridad de experto y la autoridad de oportunidad.

La primera se construye mediante la pericia y la competencia profesional. Enfatiza la actualización, una adecuada formación y un gran conocimiento del medio en que se desarrolla.

El segundo tipo de autoridad, la de oportunidad, surge de los acontecimientos transitorios o situaciones de contingencia que posibilitan el ejercicio satisfactorio de la dirección a las personas que están rodeadas de circunstancias que les son favorables.

Según se puede observar en la siguiente tabla 1, existe un conjunto de categorías y prácticas pertinentes para entender las acciones más relevantes del liderazgo pedagógico.

Categorías nucleares Prácticas
  • Establecimientos de nuevas direcciones
  • Desarrollo de las personas
  • Rediseño /desarrollo de la institución educativa
  • Mejorar / perfeccionar los programas de instrucción
  • Construcción de una visión compartida de la institución
  • Acoger las metas del grupo
  • Crear elevadas expectativas de mejora
  • Comunicar nuevas opciones de mejora
  • Proporcionar un soporte individualizado y de consideración
  • Ofrecer estimulación intelectual
  • Modelar valores apropiados y prácticas
  • Modificar las estructuras organizativas para intensificar la colaboración
  • Construir relaciones productivas con las familias y las comunidades
  • Conectar la escuela con la comunidad más amplia
  • Asesorar los programas instructivos
  • Evaluar el progreso del profesorado, estudiantes y escuelas
  • Proporcionar un soporte instructivo
  • Optimizar los recursos
  • Estimular la dedicación al trabajo

Personalmente considero que el liderazgo pedagógico es una forma de estar en el mundo escolar, liderando o implicándose con mayor proximidad al accionar curricular y didáctico de los docentes, además de su propio desarrollo profesional. El líder pedagógico presenta estructuras técnicas, financieras y de equipamiento a disposición de la enseñanza-aprendizaje. Trabaja constantemente una visión clara y compartida que permite desarrollar las competencias necesarias a todos los miembros de la comunidad educativa.

Fuente:

Liderazgo pedagógico II

Deja un comentario

Liderazgo pedagógico II – Sarraute Educación María Magdalena

A %d blogueros les gusta esto: