COVID-19, el reto de modificar roles y crear entornos propicios de aprendizaje

El COVID-19 ha generado un confinamiento social y ha impactado en todos los ámbitos de la vida, las personas y las instituciones han tenido que reorganizar su vida y asimilar que es necesario un replanteamiento de los roles, señala la académica del Departamento de Educación de la UG, Dra. Cirila Cervera Delgado.

La profesora e investigadora reconoce que aunque hay repercusiones del COVID-19 en el desarrollo académico, es importante tener a la vista que estudiar en casa puede representar la diferencia entra la salud y enfermedad, o incluso, entre la vida la vida y la muerte.

La Dra. Cervera comparte que para mejorar los entornos de aprendizaje en casa es fundamental mantener una actitud positiva y demostrar amabilidad y empatía ante las circunstancias, pues se trata de un cambio radical global, del que nadie está exento.

Así mismo,  -señala la académica- que la tecnología es una aliada, al posibilitar canales de comunicación que con el esfuerzo adecuado permiten seguir adelante con el trabajo académico.

El confinamiento convirtió a los hogares en el entorno inmediato para desarrollar actividades académicas, modificando los esquemas de enseñanza-aprendizaje. Por ello, son necesarias nuevas reglas.

De acuerdo con la Dra. Cirila Cervera, se requiere en primera instancia, reconocer que la casa no es la escuela y los familiares no son compañeros de clase. Es decir, hay que aceptar que no se cumplen los roles habituales y eso implica un proceso de adaptación.

Un elemento fundamental es la apertura y comprensión ante las circunstancias particulares de la comunidad estudiantil, y generar acciones equitativas para no afectar las metas académicas.

Estos nuevos escenarios implican un esfuerzo de todas las partes involucradas, y la disciplina y el orden son elementos clave.

Así, la Doctora en Ciencias de la Educación refiere que es importante tener un momento y espacio adecuados para realizar actividades como dormir, comer, o estudiar. Para ayudar a la mente y al cuerpo además se deben intentar cosas nuevas como plantar, cocinar, desarrollar talentos o habilidades, además de practicar actividad física, que permita mejorar la respiración y ayude al descanso.

Aunado a esto, sugirió generar e identificar redes de apoyo, pues “somos nuestras relaciones”, y eso incluye familia, seres queridos o personas cercanas por el entorno académico o laboral. Otra pieza clave es practicar el altruismo, la comprensión y la empatía, ya que no todos tienen las mismas posibilidades y habilidades.

Para finalizar, la Dra. Cervera enfatizó que durante el confinamiento es necesario estar al tanto de los avances científicos que se están dando para enfrentar el COVID-19 de fuentes con base científica, y desechar ideas negativas.

Deja un comentario

COVID-19, el reto de modificar roles y crear entornos propicios de aprendizaje – Sarraute Educación María Magdalena

A %d blogueros les gusta esto: