Aprendizaje y salud mental, en riesgo por no volver a las aulas

Por Mateo Chacón Orduz

Dificultades en desarrollo de competencias y habilidades sociales, las principales preocupaciones.

Mientras el Gobierno planea el regreso a las aulas de manera presencial con alternancia, y Fecode y organizaciones de padres de familia rechazan esta medida por la situación sanitaria que atraviesa el país, otro debate se cierne sobre el sector educativo, y es el impacto generado por el aislamiento y el cierre de los colegios en el aprendizaje y el desarrollo socioemocional de los niños.

Este es un tema delicado que la ministra de Educación María Victoria Angulo reconoció en diálogo con EL TIEMPO: “La evidencia muestra que el aislamiento para los niños y jóvenes tuvo impacto a nivel emocional y de aprendizaje. Atender estos aspectos va a ser uno de los principales desafíos para el 2021”.

De momento, no se tienen cifras claras de la afectación, pero se espera que con la publicación de los resultados de las pruebas Saber 11 a finales de enero se den las primeras pistas acerca de los efectos en la educación, aunque algunos expertos se atreven a decir que es lo equivalente a dos años.

Según Francisco Cajiao, experto en educación y asesor del Ministerio, lo que veremos será un impacto a gran escala: “Aún no hay datos oficiales, pero se puede afirmar que está en riesgo el desarrollo de competencias básicas en todas las edades porque un gran porcentaje de la población no ha tenido un acceso fácil a la educación por problemas de conectividad, hacer tareas por celular o con guías físicas sin la correcta asesoría de un docente”.

El experto cree que esto podría traer graves consecuencias en diferentes esferas, dado que el riesgo de deserción es alto, aún cuando la cifra oficial del 2,2 por ciento a noviembre de 2020 parece indicar que no hubo un crecimiento en este aspecto: “Es un problema muy serio porque puede ser un detonador a mediano y largo plazo en los índices de atraso y pobreza. Porque quienes sufren eso, corren riesgo de desertar del todo del sistema escolar”.

Pero además de los efectos académicos, varios expertos y organizaciones internacionales han destacado que también hubo una afectación considerable en cuanto al desarrollo emocional y social de los niños, niñas y adolescentes.

Ante esto, Paula Andrea Senior, psicóloga y profesora asociada de la Universidad EAN, destacó que la falta de la presencialidad puede ser perjudicial para los menores: “Tras ocho meses podemos decir que los niños ya se adaptaron a estudiar en casa. Pero a todos nos hace falta la presencialidad, sin importar la edad, por lo que a ellos también. El tener contacto con el otro, las dinámicas de interacción y contacto físico son claves para el desarrollo”.

Y agregó: “Las habilidades socioemocionales han sufrido, su desarrollo ha sido más lento, pero no es algo que no se pueda recuperar. Será un proceso mucho más lento, que se puede potenciar con la presencialidad”.

Sin embargo, Senior cree que otros seis meses desde casa no afectarían de manera significativa el desarrollo de los niños: “Es común pensar que en esta generación hubo un retraso en materia psicológica y emocional, y eso no es del todo cierto. Volver a tener contacto va a ser muy positivo, porque la virtualidad no les permite fortalecer habilidades y competencias como la empatía. Pero esto no significa que por cuenta del aislamiento, y si este se prolonga un poco más, no se pueda recuperar”.

Todo este impacto también es reconocido por Fecode y la Confederación Nacional de Padres de Familia, organizaciones que, sin embargo, se niegan a volver a las aulas.

“Por supuesto que estamos preocupados por la salud mental de los niños, niñas, jóvenes y de la comunidad educativa en su conjunto por el aislamiento físico y las carencias para garantizar el derecho a la educación en condiciones dignas”, señaló Miguel Ángel Pardo, secretario de asuntos educativos de Fecode, pero insistió en que no pondrán estos temas por encima de la salud: “Exponer al contagio a las personas que integramos la comunidad educativa no parece seguro por más progresivo que sea el retorno”.

Mientras tanto, en una reciente intervención, Henrrieta Fore, directora ejecutiva de Unicef, hizo un llamado a los países a reabrir cuanto antes las escuelas: “A pesar de la abrumadora evidencia del impacto del cierre de escuelas en los niños, y a pesar de la creciente evidencia de que las escuelas no son impulsoras de la pandemia, demasiados países han optado por mantenerlas cerradas. Si los niños se enfrentan a otro año de cierre de escuelas, los efectos se sentirán en las generaciones venideras”.

¿Cómo recuperar lo perdido?

El Ministerio de Educación anunció varias estrategias para afrontar los retrasos de aprendizaje y problemas emocionales y psicológicos durante este año. Una de ellas es el sistema Evaluar para Avanzar que permitirá a los docentes hallar las falencias en el proceso académico de los estudiantes, y Emociones para la Vida que busca acompañar este desarrollo emocional.

A esto se suma que este año el Icfes realizará las pruebas Saber 3, 5 y 9, que se llevarán a cabo por primera vez desde 2017 y con lo que se busca encontrar las competencias que requieren ser reforzadas.

Pero Cajiao cree que, además de fortalecer la evaluación, es pertinente hacer cambios de fondo: “Hay que hacer ajustes fuertes al sistema que pasan por cambios en el currículo para hacer énfasis en las habilidades necesarias para el acceso a la educación superior y el trabajo, y creo que el Ministerio de Educación ya debe estar pensando seriamente en eso”.

‘Hay regiones que podrán volver a las aulas’: María Victoria Angulo¿Cómo se va a definir dónde se inicia antes o después el proceso de alternancia?

Analizamos tres variables: ocupación de camas de UCI, tasa de incidencia del virus (contagios) y densidad poblacional. Cuando las regiones cumplan con las condiciones, podrán iniciar. Pero debo aclarar que solo volverán a abrir los colegios a medida que cumplan con las adecuaciones de bioseguridad para garantizar la salud de la comunidad. Vamos a ir actuando con responsabilidad, de la mano del sector salud, que nos ayudará a verificar estas condiciones.

¿Qué regiones cuentan con las condiciones para iniciar el retorno y cuándo se haría?

Hay una realidad de la pandemia en ciudades como Bogotá, Cali o Medellín que nos lleva a trabajar en casa por más tiempo. Pero esto no lo podemos extrapolar a todo el país. Hay regiones que dejan ver que allí están dadas las condiciones para el retorno con presencialidad, de manera gradual. Próximamente diremos, región por región, dónde se podrá dar inicio.

Muchos han pedido seguir todo el año desde casa…

La alternancia permite leer la situación del país, continuar con presencialidad donde se pueda y tomar decisiones responsables. Los niños lo necesitan y las secretarías de educación han hecho un trabajo muy serio. A veces olvidamos que el colegio trabaja lo emocional y fortalece de manera vital los aprendizajes de los niños.

¿Qué les dice a los padres y maestros que se oponen al retorno?

Es entendible que la situación genere incertidumbre, pero estamos tomando decisiones responsables. Se requiere que haya diálogo con rectores, con maestros, con las familias, para que entre todos logremos sacar adelante este regreso gradual, progresivo y seguro a las aulas.

Fuente:

https://www.eltiempo.com/vida/educacion/regreso-a-clases-aprendizaje-y-salud-mental-en-riesgo-por-no-volver-a-las-aulas-560612

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Aprendizaje y salud mental, en riesgo por no volver a las aulas – Sarraute Educación María Magdalena

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