Phoenix y el Joker, por cambiar el mundo

La mirada de un Phoenix de militancia vegana se suma ahora a la de un militante activo contra el cambio climático.

Por Julio Moguel

Phoenix y el Joker, por cambiar el mundo | Artículo

Imposible desligarlo en adelante del mejor papel que ha protagonizado en su vida: Joaquin Phoenix será el Joker hasta el final de su vida, pues con este filme alcanzó un máximo posible de naturalidad y de creatividad en su actuación artística, en un molde-personaje que, todo parecería indicar, “tenía que ser [de] él”.

Un dato curioso –elemento secundario en este texto, aunque no sea tema menor– es que Phoenix es una especie de militante vegano. Lo era desde antes de recibir la propuesta de convertirse en Joker. Asunto relativo a la convicción ganada por muchos de los actuales seres humanos de que hay que “dejar de comerse a los animales”, por razones éticas, o por responsabilidad frente a los desastres de la relación actual entre la humanidad y la naturaleza, pero también y sobre todo por una razón ontológica, vinculada al sentido del Ser-en-el-mundo, donde los animales humanos adquieren una nueva conciencia en torno a la relación afectiva y vital –y por tanto de convivencia– con los animales no humanos.

Reuters

Esa mirada de un Phoenix de militancia vegana se suma ahora a la de un militante activo contra el cambio climático. Y lo hace en el circuito que forman dos organizaciones de conocida solvencia en el plano mundial de los actuales movimientos “por el clima” (y sus derivados de lucha contra la injustica y la desigualdad imperantes) en Gran Bretaña y en Europa, a saber, Extinction Rebellion y Amazon Watch, al participar como personaje principal del primero de 12 cortometrajes que forman parte de la campaña mundial Mobilize Earth.

El cortometraje en el que aparece Phoenix, de sólo 2 minutos y de título “Guardianes de la vida”, desarrolla una escena que no será narrada en este texto, pues no se vale arruinar la valoración de imágenes que tienen que “ser vistas” para que no pierdan “su efecto”.

Phoenix en “Guardianes de la vida”

No creo que deba entonces caber ya ninguna duda sobre las razones por las que La Academia no otorgó a Joker el mayor galardón que existe mundialmente en el cine.

Ya Phoenix había puesto los puntos sobre las íes cuando recibió la famosa estatuilla de La Academia como “mejor actor”. Recordemos:

Creo que el regalo más grande que nos han dado a cualquiera de esta comunidad es la oportunidad de usar nuestra voz por aquellos que no la tienen. He estado pensando mucho en los problemas que nos amenazan colectivamente. Creo que cuando hablamos de desigualdad de género, de racismo, de los derechos LGTB o de los derechos de los animales, estamos hablando de la lucha contra las injusticias. Hablamos de la lucha contra la creencia de que un país, un grupo, una raza, un género o una especie tiene el derecho de dominar, controlar, usar y explotar a otro con impunidad. Creo que nos hemos desconectado mucho del mundo natural y muchos somos culpables de tener una visión egocéntrica del mundo, creernos que somos el centro del universo.

II

Agrego a este primer cuadro de acercamiento un tema que, me parece, ha sido superficialmente revisado en torno a los contenidos de Joker.

That’s life, cantada por Frank Sinatra, resulta ser sustantiva y no secundaria o casual en la estructura del filme. Y no sólo porque aparece en cuatro importantes escenas, sino por lo que ella misma dice y representa como desdoblamiento vivo de la armazón ficcional magistralmente armada por Todd Phillips.

La letra da las claves del engranaje: un hombre o ser de la era moderna vive el vértigo de ese incomprensible escenario mundial que convierte al ser humano en una pieza de los juegos de azar. “A veces arriba”, o “a veces abajo”, con momentos en los que “choca de bruces contra el suelo”, el mencionado ser humano siempre se levanta “por sí mismo” para ver si encuentra algún sentido real o profundo para seguir luchando en la vida. Obligado, para ello, a olvidarse, día a día, de que “algunos la disfrutan pisoteando un sueño”.

La vida moderna le ha ofrecido a tal ser humano todas las opciones posibles, pues ha sido “un títere, un mendigo, un poeta, un pirata, un peón y un rey”. Pero a final de cuentas es sólo un cualsea que tendrá que conformarse, si en el mes de julio no encuentra mayores opciones –la “metáfora” secuencial de los meses, abril, mayo, junio y julio de la letra es decisiva para transmitir el sentido del vértigo de lo moderno–, a enrollarse “en una gran bola y morir”.

III

En la propia interpretación de Sinatra aparece veladamente una impostación, pues, en el fondo, That’s life no es su estilo, no es “su tema”, no es “su época”. Nada por cierto que reclamar a un personaje tan emblemático como él, pero en la vida real no es lejana esta discordancia con la que en el filme representa Franklin Murray [Robert De Niro] –el conductor del programa televisivo que invita al “payaso” a presentar “sus chistes” en su famoso programa de televisión– frente al Joker, si pensamos que los autores de That’s life, Dean Kay y Kelly Gordon, nos hablan tras bambalinas de “algo” que, siendo propio de otros tonos, tiempos y voces, sólo es finalmente comercializable en sus más altas posibilidades por la garganta eterna del Gran Frank.

No hay espacio aquí para hablar de la música de Dean Kay y Kelly Gordon. Pero si That’s life es realmente un buen botón de muestra, tendríamos que acercarnos, para escucharla a piel, a las voces negras del gran escenario “aceptado” por los magnates de Hollywood –Aretha Franklin, por ejemplo, cuya interpretación de That’s life es magnífica–, o a un cantante underground como Tom Waits.

Lo que no quiere decir, en mi opinión, que Aretha Franklin o Tom Waits hubieran hecho un “mejor papel en la película”. Porque Frank Sinatra es en este caso el espejo de Murray. Lo que hace posible que, cuando en 1966 eternizó That’s life, el famoso cantante no tuviera una idea cabal de lo que en realidad brotaba en ese momento de su boca.

Fuente

https://aristeguinoticias.com/2912/opinion/phoenix-y-el-joker-por-cambiar-el-mundo-articulo/

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