Poemas de Z de Jorge Riechmann

Por Laura Di Verso

Jorge Riechmann, poesía
Poemas de Z de Jorge Riechmann

Z (de Zercedilla, que era como se escribía Cercedilla en el siglo XVIII) dice ser un poemario escrito entre 2018 y 2020, en un momento importante en la desglobalización personal de su autor. ¿Quién es ese autor que se desglobaliza, que tiene la necesidad de desaprender y que desde los altos de la sierra de Guadarrama entona una exhortación a la salvación del ser humano? Pues nada más y nada menos que Jorge Riechmann (1962). El más precoz y persistente de nuestros poetas de la conciencia crítica, desde un rincón de un mundo que está en período de descuento, plantea abiertamente que «Nada de lo que está ocurriendo / importa más que la descongelación del permafrost / o la acidificación de los océanos». La destrucción es imparable: eso lo sabe el poeta que asiste a su consumación y que pide perdón por un capitalismo tan letal que borra los caminos al futuro tanto como el regreso al pasado. Riechmann, fiel a su ética ecologista, propone lo simple, lo lento, lo natural, y lo aplica a su propio poetizar: «Todo se ha vuelto tan sencillo / que el grito / ya solo sabe callar». Si ya no está en nosotros salvar el mundo, sí podemos, al menos, asistir juntos, resistiendo, a su desmoronamiento. Porque Riechmann ha producido su poemario más triste (y van más de treinta), más descorazonador, desde el corazón de la montaña de Guadarrama: perdida la esperanza en el hombre, solo queda la esperanza en revivir los sueños en que otro planeta era posible. Cuando se termina la obra, se hace un silencio profundo y doloroso, el mismo que ha ido cincelando, a golpe de eslogan, hasta llegar a un epílogo donde por fin el lector puede reposar: «la morada espaciosa de un silencio habitable / una plazuela de silencio / […] un camino de altura con verdad y silencio / un silencio / a la vez posible e imposible / como si la puertecita de la salvación / aún estuviese abierta».

Foto: Marta Beltrán

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La montaña camina
de su cima a su base

de su base a su cima

Estar quieto
mucho tiempo
en mitad del bosque

hasta que el vuelo del aguililla calzada
o el paso silente del corzo

Agradecer
a los pinos y a los corzos

Pedir perdón a los pinos
y a los corzos

y luego dar gracias otra vez

 

Ya antes alguien habló de aquella forma

A ti no te corresponde repetirlo:
sólo buscar
entre las hebras de estambres calcinados
el testimonio de la ínfima
posibilidad de una reviviscencia
o regeneración

 

Escribo, tacho, reescribo,
borro otra vez, y entonces
ha florecido la jara

variación sobre un tema de Hokushi

 

Casi sin darnos cuenta
de la vida a la vida
el camino nos lleva

 

El corzo ladra.
¿A qué menear ahora
mis pobres jaikus?

homenaje a Basho

¿Qué hay que hacer
cuando no se puede hacer nada?
—nos pregunta Belén en este valle furioso

 

En este valle
para pedir perdón
a los insectos

para suplicar benevolencia
a los árboles

para solicitar amparo
a las vacas y los zorros

perdón por lo imperdonable

 

¿Creían ustedes que la revolución
se haría en Twitter?

Pues no, mas de momento Whatsapp
parece que sí va trayendo el fascismo…

 

Internet
iba a parir la democracia directa
refulgente instantánea mundial

mas lo que sale es Trump Salvini Abascal
o Bolsonaro

 

Acabaremos añorando
los buenos tiempos
en que temíamos la llegada del ecofascismo

antes de asumir que lo que tendremos
va a ser fascismo a secas

 

Y a posteriori
todos cabecearemos
compungidos: —sí, yo lo vi, yo vi venir
este horror

 

La ética que necesitamos: imposible
La política que necesitamos: imposible
La economía que necesitamos: imposible

De manera que ¡manos a la obra!

 

Imposible caminar con una vela encendida
por un campo de batalla, dice una línea de Lupe Grande

Pero no podemos dejar de hacerlo, o intentarlo

 

Nos aficionamos a los imposibles
escribe el periodista

pero no es eso: nos aficionamos
a los imposibles equivocados

 

Querer imposibles es —se sabe—
para el animal Homo rutina pura.
Hay quien se sueña inmortal
todas las noches, y la madre muerta
calienta el gran tazón de leche en el Paraíso.
¿No habrá que ir un paso más allá?

Necesitamos lo imposible viable

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Autor: Jorge Riechmann. Título: Z. Editorial: Huerga y Fierro. Venta: Todostuslibros y Amazon

Fuente

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