Tendencias educativas, ¿útiles o dañinas?

Por Rafael Campos Hernández

La educación es considerada un bien común para cada individuo de la sociedad. De hecho, existe una correlación directa entre el nivel de formación de un ciudadano con: participación cívica, involucramiento político, cuidado de la propia salud, búsqueda del bien común, entre otros.

Por lo mismo, como sociedad civil, es importante determinar cómo educar a nuestros hijos en particular y los ciudadanos en general con miras a prepararlos a los retos que presenta el futuro.

Y justo, al hablar de futuro, generamos escenarios que se basan en presupuestos, tendencias, esperanzas o miedos. Nos preparamos para realidades que se pueden analizar y proyectar. Sin embargo, también nos alistamos con desconocimiento de causa para situaciones inéditas que pueden ser disruptivas y cambiar totalmente las proyecciones.

Al considerar solo dos macro variables de impacto en la enseñanza se generan en forma simple cuatro realidades que pueden ocurrir en el futuro como escenarios factibles. El documento “Regreso al Futuro”, publicado por la OCDE en el 2020, describe en forma ejecutiva su visión del futuro de la educación: Una escuela que expande su institucionalización generando sistemas educativos con más de lo mismo.

Una universidad que al no poder responder a la demanda social se vincula con la empresa privada para expandir sus servicios en alianzas académicas que impulsen la ampliación de cobertura con calidad. Un centro educativo que se transforma en una organización de aprendizaje e impulso de su entorno social. O un adiestramiento en todo momento, en todo lugar (Learning-as-you-go), bajo demanda combinando lo informal con lo formal como lo señalaba ya Iván Illich en los 70s.

Entre los retos personales que se tienen en la familia y la sociedad surgen varias tendencias que nos impulsan a repensar cómo ayudamos a los jóvenes a lograr la mejor versión de sí mismo.

En este proceso la siguiente duda es cómo preparar a que ese desarrollo personal se integre dentro de la demanda del mercado laboral y productivo que se está consolidando con nuevos retos. Para ello, algunas de estas tendencias educativas son:

1) Modernización constante de los sistemas educativos y de los métodos de enseñanza. Hoy seguimos con libros de texto como base de la enseñanza básica por la imposibilidad de agilizar el acceso tecnológico en las escuelas.

2) Impulso de los objetivos de la Nueva Escuela Mexicana. El país logró un cambio legislativo con un nuevo mantra de educación en México. ¿Qué elementos tenemos del avance en la implementación?

3) Fortalecimiento del desarrollo local y regional como medio de creación de nuevos focos de desarrollo del país.

4) Mantener estables los servicios educativos que prestan las escuelas para que nuestros hijos asistan evitando colapsos naturales, conflictos sindicales, inseguridad o peligro de afectación a la salud.

5) Basar la educación en la realidad local y nacional. Impulsando lo seguro, lo que existe y lo que vemos que funciona.

6) Regresar a una enseñanza presencial entre maestros y alumnos fortalecidos por la participación activa de los padres de familia.

7) Mirar siempre sobre los grandes objetivos de la educación integral de los jóvenes.

8) Lograr un vínculo colegio con los grupos minoritarios: indígenas, con características especiales, que permita una integración social de todos.

Fuente:

https://expansion.mx/opinion/2021/07/08/tendencias-educativas-utiles-o-daninas

Fuente de la Imagen:

Las nueve tendencias educativas que marcarán este 2020

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Tendencias educativas, ¿útiles o dañinas? – Sarraute Educación María Magdalena

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